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El Dr. Keshava Bhat es conocido como “el padre del naturismo”, porque hizo toda una carrera al respecto, sin embargo escribir sobre el Dr. Keshava Bhat es una de las tareas más difíciles que me ha  tocado en la vida, porque cuando a uno le toca escribir sobre una Eminencia, se debe leer, investigar  y “armar el rompecabezas de información”, resumiendo,  concretando y de a poco, va saliendo.  Cuando se ha tenido el honor de conocerlo es mucho, muchísimo más difícil, ¿cómo hacer para  no mezclar la historia personal?, para no dejar que las emociones interfieran en los datos concretos de la vida y aportes de este hombre de sonrisa franca que cambió la vida de tanta gente con sus enseñanzas.
Creo que lo mejor será no intentarlo, sino más bien dejar que la historia personal influya totalmente en este escrito y sea una especie de “testimonial” o ejemplo de los mencionados cambios que produjo en mi entorno, conocerlo.
Un día escuché  a mi saludable hija Daniela,  que en sus 16 años  no había  usado nunca la medicina tradicional,  decirle a sus amigos: “Mi mamá todo lo arregla con Sábila (aloe), antes del desayuno, sábila licuada, si tengo tos, ponche de sábila;  si me quiebro la clavícula, cataplasmas de sábila y arcilla roja,  eso sí,  si me duele la barriga, tecitos mágicos del Dr. Bhat, que saben a demonio, pero curan.” 
Al principio me impactó este “resumen”, pero poco me demoré en comprender que era verdad. Mucho antes de que Daniela naciera, la Universidad de Oriente, en Venezuela, tuvo la buena idea de contratar al Dr. Keshava Bhat para dar cátedras de pre y post grado en botánica en el núcleo de la ciudad de Cumaná. Siendo una ciudad muy pequeña, con características casi de pueblo, muy pronto todos hablaban “del hindú vegetariano”, los más formales le seguían diciendo doctor Bhat e invariablemente llevaba una acotación “Que es Dr. por su Doctorado en Botánica”, y así fue como me enteré de su Máster en Ciencias y PHD en Botánica, además de otros galardones y de su capacidad para hablar fluidamente 6 idiomas, incluyendo el Sanscrito y prácticamente todos los dialectos de India.
Si bien mi esposo había tenido el honor de ser su alumno en una cátedra de la universidad, fue mi madre quien me hablaba de “Su amigo el Indio que le enseñaba a preparar las verduras más raras”. La amistad de mis padres con el Dr. y su esposa Lie Devaki se había forjado en los pasillos del Mercado Municipal de Cumaná, donde se encontraban al amanecer para escoger las verduras frescas e intercambiar recetas de comida vegetariana.
En paralelo a sus actividades académicas, el Dr. Bhat fundó un espacio denominado Chara Chakra, donde  cultivaba más de 150 especies de plantas medicinales e impartía cursos y talleres para aprender a usarlas y a alimentarse sanamente. Y cada fin de semana se hacían largas filas de personas para ser atendidos gratuitamente por él. Las personas salían de allí con diagnósticos obtenidos a través del pulso, con algunas ramitas en las manos y con toda la energía que daban él y  el lugar.
No faltó quien lo calificara de “yerbatero” y hasta  “brujo”, pero sus títulos universitarios lo salvaban de la posibilidad de asuntos legales y la cantidad de gente que se curó de enfermedades prácticamente  imposibles de sanar por otras vías, hicieron que sus objetivos comenzaran a tener frutos: aquello no era una forma de sanar enfermedades, era una forma de vida sana evitando adquirirlas.
Y la base de todo era un juego de palabras “volver a las raíces”: las raíces,  cáscaras y semillas de las plantas tenían los nutrientes que necesitábamos y nuestra forma de vida requería de volver a considerar cuales de los artefactos que usábamos eran realmente necesarios para mantenernos en salud y armonía. La práctica de la auto sustentación se planteó como ideal para retomar esta salud integral.
Fue en 1984  cuando lo conocí personalmente, mi hijo Igor, de apenas poco mas de 1 año rechazaba la leche y todos los productos lácteos que intentábamos darle, y, como aclaré previamente, yo era vegetariana por instinto, pero no tenía el conocimiento de esa forma de vida y todavía creí que los lácteos eran imprescindibles para una vida sana y muy especialmente para un niño.
El estuvo un rato tomándole el pulso y mirándolo, mientras conversaba distraídamente con mi esposo, yo estaba bastante angustiada pero la paz que emanaba su rostro tardó poco tiempo en hacer efecto en mí.  Cuando terminó dijo “Que siga alimentándose como lo está haciendo, síguele dando todos los vegetales y frutas…” Y a continuación me dio unas recetas específicas de infusiones para sumar a su dieta. 
Ese fue el principio de nuestra experiencia, y creo que la manera más simple de resumir los resultados, es incluir una foto de Igor y Daniela, quienes nunca desde los dos años recibieron otra medicina que la del Doctor Bhat, y como veis, están muy saludables.
Con certeza cabe aclarar que, con todo lo dicho hasta ahora  no fui “fiel seguidora” de todas sus prácticas, hubo muchas cosas de mi vida mundana que no estaba dispuesta a abandonar,   siempre me mantuve   “de cerca pero no tanto” hasta un bendito día en que un amigo me preguntó si tenía espacio en mi carro para llevarlo a Caracas.
Ese día conocí al hombre por encima del Conocimiento y la Sabiduría, se rompió el Mito que había construido en torno a su imagen  y,  más que el cuerpo, me sanó el espíritu y  cuando lo dejé en los Chorros, sentí que la experiencia había sido un Gran Regalo de la Vida y que muchas cosas ya no las veía igual.
El siguió sus enseñanzas por el mundo, yo me limite a seguirlas  desde lejos, a tener en mi cabecera su “Herbolario Tropical”, del que saco recetas y consejos para personas que me consultan,  los hábitos adquiridos desde entonces hacen que mi “farmacia” se imite a muchas, muchas plantas medicinales  y toda la prevención que me permita mi vida citadina.
El Dr. Bhat falleció en absoluta paz en julio de 2010, con apenas 70 años de vida en la tierra, pero su legado queda plasmado en ella de muchas maneras. Insistimos en esta porque resume toda la filosofía.

“No existe medicina natural porque medicina es para enfermos y lo natural no debe enfermar, entonces es una contradicción para mí. Si usted quiere vivir en armonía con la naturaleza, debe seguir el naturismo tropical, ahora si quiere medicina debe enfermarse primero y nadie quiere enfermarse”.

              Keshava Bhat

Nos gustaría en Omiplanet compartir con ustedes muchas de esas recetas, e invitarlos a revisar sus datos biográficos en http://www.lailatina.com.ve, leer la historia personal de Wilhem Trujillo, quien escribe en www.despertarintegral.com.  Un saludo y agradecimeinto especial a su más fiel seguidor y “enseñador” de toda la filosofía, su amado hijo Kumar Prasad, re-bautizado por mis hijos como   “happy man”.
En Facebook podemos encontrar también la Comunidad de Enseñanzas del Dr. Bhat, de la que tomamos las  fotos  de él que aquí publicamos.
https://www.facebook.com/pages/Ense%C3%B1anzas-del-Dr-Keshava-Bhat/37588...
OTRAS PUBLICACIONES ADEMAS DEL HERBOLARIO TROPICAL
• Ayuda para el estudio de plantas con flores, 1982.
• Qué, cómo y cuándo comer, 1984.
• Tradujo y prólogo El Poder del Yoga. Dr. Krishna Bhat. 1989.
• Folleto: El Cosmos (a través del túnel espiralado infinito). 1985.
• Las Bases del Naturismo. Naturaleza y Bienestar Humano, 1991.
• El Sentido de la Vida: Desde el Embarazo hasta la Muerte, 1994.
• La Vuelta al Conuco: Producción Naturista para un Mundo en Crisis, 1996.
• Adiós a la vieja ciencia. Propuesta para un Nuevo método científico.(inglés) 1998

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