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Hace sólo unos días hablábamos de pilotos y vuelos, todas las miradas puestas en el avión de páneles solares y en su viaje a la libertad,  hoy está opacada su trayectoria por un video casero del accidente de Helicópteros ocurrido en Argentina.


Nosotros, como el mundo entero, estamos impresionados por el accidente y por la pérdida de esas vidas y quisimos indagar en ellas, para encontrarnos con historias impresionantes, casi heroicas, como en el caso de Florence Arthaud  “La novia del Atlántico” quien estuvo muy cerca del final muchas veces antes de este momento, no sólo en sus travesías oceánicas, sino inclusive en accidentes de auto y sobre la que vale la pena leer sus libros.

O la profunda  tristeza que nos invade cuando escuchamos como al padre  de Camille Muffat  se le quiebra la voz explicándonos como la medallista olímpica se retiró de la natación a los 25 años porque  quería “vivir su vida”, impresionante sencillez la de esta chica triunfadora y hermosa.

No menos emoción sentimos cuando leemos que los padres de Alexis Vastine perdieron una hija en otro accidente a principios de año, o comprendemos que este terrible accidente,   le cortó su promesa consigo mismo, de volver de  Brasil 2016  “con la de oro”, dando por descontado que con sólo 28 años, era una tragedia, per se, sin más detalles.
Los mismos pilotos, un par de  lobos del aire, uno de ellos veteranos de las Malvinas, estrenando la sensación de ser abuelo. Ambos experimentados y enamorados del vuelo.

Tres días después, seguimos leyendo,  escuchando, viendo y emocionándonos con casi todos los detalles de sus vidas. Inclusive nos enteramos   de los nombres, los detalles y las vidas de los deportistas que no subieron a esos helicópteros, sus managers aclararon y explicaron las razones que tuvieron  los deportistas para no hacerlo.

Lo que no logramos encontrar en ninguna fuente de información, fueron las historias, las vidas o, al menos, los nombres, de las otro cinco personas que pasaron a la ausencia de la vida con apenas el masivo apelativo de “equipo técnico”, como si fueron tantos que no se pueden detallar,   los 5 que no eran famosos, ni responsables…

Porque, como casi siempre en estos casos, las declaraciones públicas, determinan de manera enfática y unificada, “errores humanos” como la causa del accidente.  Los asombrosos avances tecnológicos del siglo XXI no son suficientes como para que cuando no quedan testigos, quepa un mínimo espacio para que las  responsabilidades no sean de quienes no pueden contarla.

Si, hace poco decíamos que volar en helicóptero “produce una alquimia entre la libertad y el miedo, haciendo ebullición en el estómago y en el cerebro(…)”. Y a algo parecido a  eso, seguramente se refería Camille Muffat con “Vivir su vida” , o  Florence Arthaud en sus libros cuando describe las sensación de estar a la deriva en medio del océano o los pilotos experimentados. Vidas intensas todas, como lo cuentan sus historias.
Pero también hace poco escribimos sobre un proyecto llamado “La eterna presencia de la ausencia”  que conmemoraba la desaparición de los Budhas de Bamiyan.  La vida de estos 5 ausentes se desconoce por completo salvo la “ínfima” coincidencia de que la perdieron el mismo día, a bordo de un helicóptero.

No queremos entrar en el álgido tema que implica los éxitos de los “reality shows” en el mundo entero, pero también nos preocupa saber que cada vez penetran con  más profundidad  en las emociones de los participantes y, por ende, de la audiencia.

Este, en particular, se refería a la posibilidad que tenían los participantes ubicados en  un lugar inhóspito en condiciones extremas, sin recursos, para volver a la civilización.  Y sin duda representaba un gran reto, y por eso escogieron deportistas destacados,  las mayores opciones las tienen las personas entrenadas y disciplinadas,  como en el caso de la tragedia del Avión de los Andes en 1972, pero hay una diferencia importante entre los retos que presenta la vida, los retos deportivos y los retos “creados” para levantar adrenalina, por no decir audiencia.

Hoy queremos pedir un minuto de silencio por todas las víctimas, muy especialmente por los 5 ausentes, tan valiosos o importantes como cualquiera de los otros, pero también queremos invitarte a que  te des tu propio minuto de silencio para reflexionar sobre todo esto y ojalá te puedas maravillar con todas las historias, incluyendo la tuya propia,  sin necesidad de más extremos que los que te dicte tu corazón , sea lo que sea que estés haciendo en tu vida.

 

Editorial Omiplanet

Fotos:

1 - Florence Arthaud (Autor: Usuario Barbetorte - Wikipedia)

2 - Camille Muffat (Autor: Usuario Jmex - Wikipedia)

3 - Alexis Vastine (Autor: Usuario Jmex - Wikipedia)

4 - helicóptero radiodifusión francesa

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