¿La comida te quedó salada? ¡No te preocupes!
Granos, guisos, toda la “comida de olla” que esté salada, se puede arreglar. Pela una papa, pícala en rodajas de aproximadamente 1 centímetro de grosor y distribúyelas en tu comida. Déjalo entre 20 y 30 minutos a  fuego lento. Retira la papa y con ella te llevas el exceso de sal.  Lo interesante de esto es que nunca lo deja totalmente sin sal, así que, puedes usar este truco  sin temor a equivocarte en las proporciones.


Albóndigas suaves y parejitas
Las albóndigas te quedarán más suaves si le agregas unas cucharadas de  puré de papas muy suave a la mezcla y saldrán   parejitas si introduces los montoncitos de carne picada, uno a uno, en un vaso pequeño y luego lo agitas unos segundos.


Pan
Si es de molde, se conservará mejor en la nevera.
En general, se conserva más fresco en una bolsa plástica hermética.
Pero… ¿No hay pan fresco?
Devuélvele la frescura al pan del día anterior rociándolo con unas gotas de agua, lo envuelves en papel de aluminio y lo pones en el horno bien caliente durante 10 minutos. Consúmelo rápidamente, o se pondrá más duro.

Huevos
Para evitar que los huevos revueltos se peguen en el sartén, ponle sal al sartén, antes de echar los huevos.
Para que los huevos duros tengan en su interior la yema perfectamente centrada, revuélvalos de vez en cuando durante su cocción.
Para huevos fritos perfectos, casca el huevo sobre un plato, bate los bordes de las claras teniendo cuidado de no romper la yema, añade sal y fríe el huevo en aceite muy caliente.

Fuentes:  hemos consultado varias fuente confiables , como : www.abc.es www.elcorteingles.com/recetas y www.demoslelavuelta.com pero, sobre todo, recurrimos a los consejos de las abuelitas para hacer este artículo.
 

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