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Aire, tierra, agua, alimentación, energías, salud, todo hay que cuidarlo para vivir en un mundo mejor. Pero, ¿y la mente?  ¿Cómo cuidamos nuestra cabecita del bombardeo?

Mientras hacíamos investigaciones para un artículo de medio ambiente se nos atravesó en un buscador el título  “¿Qué es la  Ecología mental?” Abandonamos la tarea inicial para zambullirnos de plano en el artículo. Se trataba de una publicación de “Qué aprendemos hoy”,(  http://queaprendemoshoy.com/que-es-la-ecologia-mental)  que hablaba de un libro de Félix Turán,” Ecología Mental para Dummies” , en el que se plantea una interesante analogía entre la mente humana y un ecosistema. 


El primer párrafo de este artículo es totalmente gráfico e impactante “La ecología mental es una actitud ante la vida". Comienza por realizar un trabajo interior (denominado higiene mental) que nos permite ganar en éxito y en felicidad. Sin embargo, no se queda ahí. No solo pensamos en nuestra propia felicidad actuando de forma egoísta. Recordamos que formamos parte de un ecosistema sociocultural, repleto de pensamientos y emociones, donde existen otras personas con quienes estamos relacionados por infinidad de vías, directas o indirectas.  Así, somos más felices y menos tóxicos hacia otras personas. De alguna forma, cuidamos más ese ecosistema sociocultural del que formamos parte, siendo menos contaminantes. El resultado es una aproximación ganar/ganar/ganar: tú ganas, yo gano y la relación gana”
Nos dieron ganas de salir a comprar el libro de inmediato, pero como aún no llega, nos dedicamos a profundizar más e  investigar con otros autores.

Encontramos diversidad de planteamientos al respecto, resaltando el Jorge Lomar, por lo simple de la definición  “Aceptar el presente, tal cual es”. (http://www.asociacionconciencia.org/index.php/aula-abierta/video/603-que...). En este caso no hay una analogía directa y es un poco más filosófico que el anterior, pero el planteamiento final es el mismo.

El planteamiento del brasilero Leonardo Boff ( www.leonardoboff.com)  es bastante más completo, divide la ecología en 4 tipos y sostiene que se deben priorizar los cuatro para un verdadero logro. 

- Ambiental: la referida al medio ambiente, de la que nos ocupamos regularmente.
- Social: Incluye a la sociedad, priorizando el bienestar del ser humano:salud y educación
- Mental: incluye la profundidad de la vida psíquica humana, consciente e inconsciente.
- Integral: Un planteamiento profundo de integración de la Tierra con el sistema solar y el resto del Universo.

Esta investigación nos obligó a revisar nuestros propios objetivos y el término "Ecología Integral" , más allá del concepto de Boff, es quizás el que más se adecúa a esta visión.
Poner nuestro granito de arena para cuidar el planeta no solo está bien, es lo menos que podemos hacer “por nuestro hogar”, pero también debemos cuidarnos nosotros, más allá de la salud física, en la salud mental, y ésta,  comienza en la simpleza de la alegría de vivir.
Religiones, “autoayuda”, “new age” y hasta las corrientes psicológicas, nos llevan a la búsqueda de la Paz como camino y a menudo sentimos que es un camino difícil, arduo, que implica sacrificios, que para otros es fácil , pero que nosotros “ empezamos tarde” o “tenemos muchos problemas”.
Más allá de que estemos de acuerdo con que “es tan simple como estar agradecido por lo que tenemos, sin lamentarnos de lo que no tenemos”, creemos que el “truco” para lograrlo, cualquiera que sea el camino que has decidido, es mantenerte firme en estos 3 puntos:
- Mantente firme en el objetivo de lograrlo.
- No te sientas culpable cuando no lo haces.
- Retoma el objetivo, cada vez que te acuerdes.

Pongamos un ejemplo :

- Tu objetivo es: Un mundo mejor.
- Acciones posibles: Sonreír, reciclar, ayudar a un necesitado, reducir consumo de energía, no cometer infracciones, reutilizar, meditar,  superarte en tu trabajo o estudios.
- Balance: Cada noche mientras te duchas o antes de dormir, haces un balance del día.  Y ves todas las cosas gratas que te sucedieron y lo bien que te sientes. Pero  resulta que tuviste un mal día, y el balance es “hoy no hice nada para vivir en un mundo mejor”.
- No  uses tu energía para sentirte mal por esto. Solo decide de nuevo: quiero vivir en un mundo mejor. Y retomas tu vida , sea cual sea, con la decisión , reafirmada.
Manifiesta tu agradecimiento y alegría de vivir, cada día, aunque sea un poquito, por ejemplo,   te puede  sorprender el efecto que tiene en el medio ambiente, regalarle una sonrisa a un extraño. Y aunque suene “poco” los granitos de arena sonrientes, se multiplican!

 

 

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