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Chapas, latas, lonas, cartones, cartulinas y papel reciclado son ahora la inspiración de aquellos que luchan por mantener el medio ambiente a la vez que revolucionan el mundo del diseño
Si te dijeran que con un par de zarcillos puedes salvar un árbol, que algunas pulseras de papel maché  te harán respirar un aire más puro, que los monederos hechos de lona o de cartones de lotería te ayudarán a preservar el ambiente, mientras te mantienes a la moda ¿lo creerías? Pues más vale que así sea.
En nuestro país, desde hace ya varios años aumenta con gran receptividad la movida green. La conciencia ambientalista se cuela  tanto en el mundo de las artes, como en la alta costura y el diseño emergente. Artesanos, diseñadores o simplemente personas con grandes y creativas ideas han demostrado que el venezolano es capaz de reinventar la vanguardia con  productos no solo ocurrentes, sino también  sumamente estéticos y útiles que apuestan al reaprovechamiento de materiales.

Aproximadamente en el 2008, se veían los destellos del movimiento de eco-desing con artistas que lanzaban al mercado mini macetas a base de bombillos así como pulseras hechas con negativos fotográficos y papel mache. Entre ellos se encontraban los creadores de Lib:Lab Objetos de papel; Diana Chollet y Cheo Carvajal apostaron por ofrecer una serie de libros, álbumes, libretas, sobres, cuadernos, entre otros  hechos 100% a mano combinando una diversidad de técnicas y materiales bajo el concepto artesanal y la onda del reciclaje.
Durante el 2011 Chollet y Carvajal formaron parte del evento Dibuja Caracas, promovido por la marca Faber-Castell, al desarrollar 120 libretas, de cartón reutilizado y cosidas a mano, que los participantes del concurso utilizaron. Asimismo lanzaron su línea de portavasos de cartón con superficie impresa y plastificada que se debatía entre diseños de mosaico, fotografías de botánica, paisajes urbanos, fachadas de edificios y señales de tránsito; y una serie de calendarios de la colección Caracas Mix 2011 con interesantes fotografías de nuestra ciudad.
Por su parte, la marca Bará Duo ha invadido los distintos mercados del diseño mediante  una propuesta  basada en un homenaje a la naturaleza y a la energía con distintas piezas bajo la consigna de Indumentaria hecha con amor. Las variadas colecciones de  Bará Duo se pasean por una serie de accesorios que brindan color y movimiento a la indumentaria.  El estilo se orienta hacia retazos de telas superpuestos con decorados florales y dibujos originales.
De igual forma los diseñadores de  Plan B  se destacan por su orfebrería hecha con materiales de desperdicio y de construcción, como cartulinas, recortes de periódicos y revistas, así como postales. Su colección Vegetal está basada en zarcillos hechos con hojas y flores naturales; los anillos están elaborados con botones, mientras que  las chapas de refrescos son reutilizadas con mostacilla.
Los trabajos de estos tres diseñadores son tan solo algunos ejemplos de la nueva ola de reciclaje que envuelve  al mercado del diseño venezolano. Las pequeñas marcas,  al igual que grandes empresas de consumo,  se han dejado envolver por la movida verde que reutiliza  materiales de desecho para dar vida a  inesperadas  piezas de arte.
Coca-Cola  a través del concurso Ayer fui, hoy soy  buscó comunicar  en  2011 que los materiales de desecho pueden transformarse en inesperadas piezas de arte; el objetivo era lograr que tanto empaques como lonas fueran vistos como material reusable, ya que como es bien dicho la basura de algunos es el tesoro de otros.

 

Autor: Paola Palacios 

26/03/2012

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